EL AUTOR

El farsante que vivía en mi interior no quería que nadie viera lo que escribía pero si leer para que supurara el alma. Ahora voy a pecho descubierto sin chaleco antibalas, ahora escribo sin un ápice de lástima para el que me lee. No hay otra manera de escribir desde el jodido estómago. Desde este blog pienso dejar todas las tiritas de piel que quiera desechar, hasta alcanzar el nirvana mientras los dedos se follan el folio.

¿Quién no soy?

Nunca comento una obra si no me gusta,
nunca me verás juzgando la vida de los demás,
nunca es NUNCA, a los corazones podridos de no ser quien ellos quieren ser.

Aquí vomito letras envueltas en vino blanco. El tinto para las ocasiones bonitas, y escribir nunca es bonito si se hace bien, como ir a la consulta del psicólogo. Yo y mi cabaña, mi cabaña y mi hoguera, mi hoguera y ningún perro al que acariciar. Siéntate conmigo que en mi hogar huele a café del bueno pero he tirado con rabia la sacarina y cualquier ápice de azúcar. Aquí se viene a padecer leyendo… ¿de qué forma podría si no escribir algo bueno aunque el porcentaje sea vacío?

Bienvenido o bienvenida, puedes dejarme un comentario en pequeño motín de cartas al autor.

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